miércoles, 16 de septiembre de 2009

Autoridad educativa


Al comienzo de curso escolar, se representa, de nuevo, la injusta y proverbial muerte de Sócrates: Violencia psíquica contra el maestro, actos de desobediencia, chanzas, insultos y enfrentamientos verbales: la violencia psíquica termina dando paso a la violencia física dentro y fuera de las aulas.
En la simplificación del debate encontramos dos propuestas:
-El PP propone que las agresiones a profesores entren en el Código Penal
-Esta es sin duda una cuestión que debe formar parte del pacto por la educación, es la actitud de partida preferida por el ministro Gabilondo, que ha emprendido una intensa campaña por la “calidad – equidad” educativa.
La Comunidad de Madrid propone otorgar a los maestros rango de autoridad pública. -al igual que jueces, policías, médicos o los pilotos y marinos al mando de una nave- cuentan con una protección especial. La agresión a uno de ellos está tipificada por el Código Penal como atentado contra la autoridad en los artículos 550 a 553, que recogen penas de prisión de dos a cuatro años.
Ante la propuesta de militarización del cuerpo docente, opino que, siendo la educación el mejor camino para la libertad - educar es liberar las virtudes personales del educando-, no es la solución reducir la vida adolescente y juvenil en las aulas a un problema penal.
Servido el problema, que es real, la solución propuesta es en definitiva policial, defienden en el PP y sus aledaños. Los maestros, no obstante, enseñan que autoridad no debe confundirse con pedigrí. El magisterio tiene la palabra.

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