viernes, 27 de julio de 2012

La madre que te parió


A España no la conocerá ni la madre que la parió,  profetizaba el PSOE del año 1982 (a los 103 de su fundación por Pablo Iglesias un 2 de mayo de 1879). Había ganado  las elecciones del 28 de octubre con la amplísima mayoría de 202 escaños, de los 350 que componen el Congreso de los Diputados. 

España era toda esperanza de fraternidad, de igualdad, de liberarse  de  modelos dictatoriales y clericales y  escalar los 3404 metros del  Aneto, que nos separaba de Francia,  y decir a Europa, desde su cumbre,  que España no es diferente. Un País con experiencia de mundo somos: España surcó mares y océanos y vistió todos los colores que el sol irisa en sus aguas. En aquellos años, se nos quemaba  el alma a cada español, Alfonso Guerra entre nosotros,  de nostalgia de porvenir. Se abrieron escuelas; se firmó el pacto de adhesión a Europa; se surcaron caminos en toda España y significativamente, rememorando Al Ándalus, se abrió por Despeñaperros Andalucía a España; hombres y mujeres comenzaron a gozar la libertad de buscar sus apropiados amores y elegir a sus hijos fue posible sin condena; 3 millones de mujeres,  por el trabajo, se liberaron del salario marital; comenzaron  a usarse microscopios para detectar la célula descarriada del cáncer y por los telescopios del Teide colaboramos en descubrir por qué el alma se admira con las estrellas, según ya había constatado Emmanuel Kant. Comenzó la investigación del nacimiento a la vida, mirando de cerca las células madre y España colaboró con Europa en descubrir por qué hay materia y no sólo energía - bosón de Higgs- . Y no es sueño, es voluntad común de atender a la persona dependiente en su propia casa, dar cama  al enfermo en habitaciones de hospital,  los españoles difundimos  que el respeto es mejor que la guerra entre hermanos y que una vida perdida no justifica ninguna quimera soñada. 

Ahora, que el neonato  PP  (1989 ) ha conseguido una importante mayoría, 186 escaños, se han publicado en el BOE sus ocurrencias.  Lo dijo  Ortega y Gasset: las ocurrencias como tales no sirven de  tablas de salvamento en  aguas procelosas. No han de confundirse, pues, con las ideas: es distinto pensar, que ser ocurrente. He leído, bajo  la letra pequeña,  que, según el PP,  la fraternidad es cara por universal, la igualdad es imposible por utópica, la libertad es un continuo conflicto. Esto lo ha firmado el Gobierno que preside Mariano Rajoy. Una señoría  de su bancada lo ha resumido en un minúsculo twt fabril: “que se jodan”. A la  España, que comenzó a renacer en el 78/82 ilustrada,  no la va a reconocer ni la madre que la parió: la están convirtiendo en una antigualla. Habrá que parar a los del 20N.

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