domingo, 19 de diciembre de 2010

Africa

Adhesión de España a Europa

Con el compromiso de reunirse de nuevo en enero y marzo, Marruecos y el Frente Polisario han concluido sin progresos su última ronda de negociaciones sobre el Sáhara en la ONU. A las mismas también asisten en calidad de observadores representantes de los países vecinos, Argelia y Mauritania. España debiera asistir. Porque, según el Derecho Internacional, jurídicamente, la soberanía y la administración del Sahara Occidental siguen en manos de España, y porque Europa no puede prescindir de Marruecos, que es un país vecino y clave, 'puente' entre Occidente y el mundo árabe y España es el Estado Europeo más próximo. España firmó el 12 de junio de 1985 el Tratado de Adhesión, que le convirtió, el 1 de enero de 1986, en miembro de pleno derecho de las denominadas Comunidades Europeas. 
Europa y África
Si bien se trata del Sahara Occidental, pudiera Europa aportar la idea de que sus límites tal vez no estén,  en el sentido geoestratégico, sociológico y comercial, en Gibraltar. El Estrecho no nos separa de Marruecos, antes bien nos une. Si decíamos que los Pirineos nos separaban de Francia, desde el 1 de enero de 1986 comprendimos que nos unen a Europa. La Fundación Baile de Civilizaciones no olvida el papel de las ciudades, eficaces agentes de paz, condición de la dignidad humana.

2 comentarios:

  1. Don Manuel,

    Comprendo las buenas intenciones, que hasta podría compartir con usted. Pero con buenas intenciones y alrededor de un té, charlando, se consigue poco, muy poco.

    Si en un hipotético día la UE tuviera que ver a Marruecos entrar en su seno, habría que verificar la verdadera intención democratizadora de sus dirigentes, democratización que, en todo caso, pasa por una substantiva mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos marroquíes, de manera que ese país pueda construir sobre ese bienestar socio-económico algunos consensos básicos que, hoy por hoy, no se dan.

    Y desde luego, el "establishment" (Makhzen) no está ni mucho menos dispuesto a ceder un ápice en sus privilegios rentistas y políticos para que esa mejora de su ciudadanía tenga alguna posibilidad de que se produzca.

    Lo siento, pero en ese sentido, rechazo radicalmente la opinión de muchos que pretenden "dialogar" o "bailar" con esos dirigentes. A esos dirigentes se les debe recordar sus obligaciones, que son las que han firmado en convenciones internacionales y a las que se comprometen (de boquilla y cínicamente) con su ciudadanía.

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