viernes, 2 de enero de 2009

ME QUEDA LA PALABRA

BLAS DE OTERO

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.


flores filiales para Ignacio Uría

El dirigente popular Javier Arenas ha dicho que sería "importante" que el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijera que "su objetivo, sencillamente, es la derrota de ETA, no que desaparezca ETA". ¿Cuál es la diferencia? En las declaraciones del dirigente popular parece ocultarse la voluntad de confundir, antes que contribuir a la desaparición de la banda asesina. Basta ya a esta política que el PP mantiene, pretendiendo pescar votos con el anzuelo de "Zapatero negociador". No existe otra voluntad en el Gobierno, como no existe otra voluntad en la sociedad española, que la acción por la desaparición de ETA, la condena del terrorismo: siempre contra la violencia, solidarios con la sociedad vasca. Matar y extorsionar es lo único que le queda a la banda: matar y destruir, sin discurso alguno. Las dos últimas acciones terroristas indican que es sólo asesina. Nos siegan la vida y nos niegan la Palabra. Con Ignacio Uría, nos asesinaron a todos y con la destrucción del edificio de la comunicación en Bilbao, pretenden quitarnos también la Palabra. Con la condena más absoluta a los crímenes contra la ciudadanía, este blog Baile de Civilizaciones usará con más contundencia ejemplos de ciudadanía. Hoy un poema por la palabra y flores por la dignidad.

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