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jueves, 22 de julio de 2010

José Luis Rodríguez Zapatero: PSOE. 2000-2010 y ss

Os convoco a la esperanza
22 julio 2000-2010

La pole es para el PSOE. El debate del estado de la Nación ha de considerarse un previo por la posición para la competición presupuestaria de diciembre. El slogan - El Gobierno está desvalido, la estrategia acabada y Zapatero, sin salida: Elecciones, ya- no lo asume el Congreso de los Diputados. No son los tiempos de González, tampoco de Aznar.

Tras el debate, éste es el ranking:

PSOE: 14; Mixto, 9; CiU, 7; PP, 6; ERC-IU-ICV, 3; PNV, 2.

La pole es para el PSOE.

En cuanto a políticas: la necesidad de acuerdo sobre el mix energético y el impulso inversor en infraestructuras, parece ser unánime. El Congreso de los Diputados exige el acuerdo como talante: acuerdo para el mantenimiento del estado del bienestar y acuerdo para el desarrollo energético y de las infraestructuras. Si José Luis Rodríguez Zapatero acuerda las políticas sociales e impulsa el desarrollo energético y de las infraestructuras, saldrá reforzado en diciembre y será de nuevo Presidente del Gobierno de España.

martes, 13 de julio de 2010

Debate con reglamento

En la víspera del debate del estado de la Nación, hablemos de reglamento, porque la fórmula invita a la cortesía, sin olvidar que es un debate a lo que se reta. En estas próximas semanas examinaremos a España. En estas horas escucho ruidos vuvuzelenses: “Basta ya: Unificación Nacional”, parecen vuvuzelar las turutas. No es eso: “Basta ya, España no nos basta”, es lo que turutan. El ruido es pertinaz, como si hacer ruido fuera la meta. El problema no es España ni su Constitución. Es dieciochesco ese problema. España se constituye con justicia, paideia y epiqueya en espacio de ciudadanía española y universal; espacio de ciudadanía para que el género humano pudiera habitarlo, si cupiera, y sentirse en él respetado. El problema es cómo recorrer reglamentariamente los caminos hacia la igualdad y hacia la libertad. Al tiempo lo mide un tic-tac, es breve, pues, y exige, en consecuencia, decisiones siempre, por definición, inestables y siempre justas, por haber sido debatidas con la palabra, de conformidad a lo dispuesto en el Reglamento del Congreso de los Diputados, y al amparo de lo dispuesto en el Reglamento de la Cámara. La platónica República es una obra poética y “Las Leyes”, de Platón, lo es también, sólo que ésta edita las reglas de la versificación: un soneto es siempre un soneto, según el principio de identidad.