el maestro huerta (De la mina «La Despreciada», Antofagasta)
Cuando usted vaya al Norte, señor vaya a la mina «La Despreciada», y pregunte por el maestro Huerta. Desde lejos no verá nada, sino los grises arenales. Luego, verá las estructuras, el andarivel, los desmontes. Las fatigas, los sufrimientos no se ven, están bajo tierra moviéndose, rompiendo seres, o bien descansan, extendidos, transformándose silenciosos. Era «picaño» el maestro Huerta, Medía 1,95 metros. Los picanos son los que rompen el terreno hacia el desnivel, cuando la veta se rebaja. 500 metros abajo, con el agua hasta la cintura, el picaño pica que pica. No sale del infierno sino cada cuarenta y ocho horas, hasta que las perforadoras en la roca, en la obscuridad, en el barro, dejan la pulpa por donde camina la mina. El maestro Huerta, gran picaño, parecía que llenaba el pique con sus espaldas. Entraba cantando como un capitán. Salía agrietado, amarillo, corcovado, reseco, y sus ojos miraban como los de un muerto. Después se arrastrò por la mina. Ya no pudo bajar al pique. El antimonio le comiò las tripas. Enflaqueciò, que daba miedo. Pero no podía andar. Las piernas las tenía picadas como por puntas, y como era tan alto, parecía como un fantasma hambriento pidiendo sin pedir, usted sabe. No tenía treinta años cumplidos. Pregunte dónde está enterrado.Nadie se lo podrá decir, porque la arena y el viento derriban y entierran las cruces, más tarde. Es arriba, en «La Despreciada», donde trabajò el maestro Huerta.

Ciudadanía y TIC's
Este es el poder de la ciudadanía en las redes sociales.


Era el 20 de Marzo de 2003 cuando comenzamos a calentar nuestras voces para 

He de advertirles que vienen a la ciudad de la 
¿Queda sitio en el territorio del antiguo Mandato Británico para un Estado palestino mínimamente decente? En Jerusalén Este y en Cisjordania hay instalados medio millón de colonos judíos; Cisjordania está partida en dos por el Muro y en múltiples fragmentos por una tupida red de colonias, carreteras restringidas, barreras físicas y control
La pole es para el PSOE. El debate del estado de la Nación ha de considerarse un previo por la posición para la competición presupuestaria de diciembre. El slogan - 
El problema es cómo recorrer reglamentariamente los caminos hacia la igualdad y hacia la libertad. Al tiempo lo mide un tic-tac, es breve, pues, y exige, en consecuencia, decisiones siempre, por definición, inestables y siempre justas, por haber sido debatidas con la palabra, de conformidad a lo dispuesto en el Reglamento del Congreso de los Diputados, y al amparo de lo dispuesto en el Reglamento de la Cámara. 





















Najwa Malha, una joven española de origen marroquí, no puede asistir con 'hiyab' a las clases del Instituto Camilo José Cela del municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón. Varias compañeras de Najwa se han solidarizado, cubriéndose ellas también con el velo islámico. Como Najwa, han sido también sancionadas. Fátima Elidrisi, 13 años en el 2002, hubo de abandonar el colegio Inmaculada Concepción, en Madrid, pues las monjas le negaron asistir a las clases con velo. Shaima Saidani, 8 años en 2007, fue readmitida en el colegio Joan Puigbert-Annexa de Girona por orden de la Generalitat, porque “la escolarización obligatoria prevalece sobre las normas de los centros escolares”. Un principio que abría de asumir y aplicar el Gobierno de Esperanza Aguirre. De lo contrario, podría suponerse que el caso de Najwa obedece a una discriminación religiosa. Y el Estado español es constitucionalmente aconfesional.



