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sábado, 24 de mayo de 2014

Más Europa para el mundo (5)

El debate televisivo de la noche del 15 de mayo mostró que ciertamente no es lo mismo liberalismo que socialismo. En consecuencia, una gran coalición entre ambos paradigmas sociopolíticos no es una cuestión baladí ni fácil. Creo que tan poco deseable.

En la campaña para Europa, han prendido dos ejes a debate: “No somos lo mismo” y “Facilitemos una Gran Coalición”. Que no son lo mismo PP y PSOE se entiende, al igual que no son coincidentes los fines liberal (“A quien dios se la dé san pedro se la bendiga”) y socialista (“hemos de poder ir tod@s, de todos modos, a todas partes y, a ser posible, junt@s”). Son los ideales, ciertamente distintos, de la individualidad y la igualdad. Si tuviéramos que formularlo en términos de teorías filosóficas hablaríamos del principio hobbesiano “el hombre es un lobo (enemigo) para el hombre (homo hominis lupus)” frente al principio aristotélico de “la ayuda mutua”, que nos distingue de las bestias ( ζῷον πoλίτικoν: el hombre es un animal social).

Ambas posiciones dan origen a distintas estrategias: la una será la gibarización de la Política y el empoderamiento de los Mercados y será la otra el empoderamiento de la Ciudadanía (igualdad, libertad, fraternidad). La noche del 15 de mayo, durante el “debate” en TVE, comprobamos que no son lo mismo Miguel Arias que Elena Valenciano. No es lo mismo pretender una Europa de los mercaderes (confundir valor con precio; tanto tienes tanto vales), que pretender una Europa para un mundo, cuyo centro sea la dignidad de las personas, que lidere la Igualdad de la mujer, la sostenibilidad del Planeta y que defienda el principio de que ninguna persona es ilegal en parte alguna del mundo por el hecho de haber nacido en diferente lugar.


El debate televisivo de la noche del 15 de mayo mostró que ciertamente no es lo mismo liberalismo que socialismo. En consecuencia, una gran coalición entre ambos paradigmas sociopolíticos no es una cuestión baladí ni fácil. Creo que tan poco deseable.

sábado, 7 de enero de 2012

Hay Partido

Te sugiero que comiences rescatando este enlace 
http://pcastell.blogspot.com/2011/12/cuando-tenia-los-20.html
 en él concluía, parafraseando a Benedetti que estamos asomados al abismo de ser todo aquello/contra lo que luchamos a los veinte años.  
Los vestuarios socialistas están movidos, aparecen entrenadores posibles, los delegados al congreso en Sevilla por La Candelaria están inscribiéndose y las gradas están convencidas de que hay Partido. Todo dios hemos renovado el abono y estamos a ayudar en la campaña de nuevos abonados. El Socialismo es un  programa alternativo al Liberalismo. Por eso hay Partido.  La densa niebla del trabajo evaporado al socaire de “los  mercados” impide ver incluso a corta distancia. Hay que prender los faros. Ha de saberse que no luchamos contra molinos, sino contra  gigantes, fieles convencidos  y extremosos militantes del liberalismo capitalista, sofisticado por John Locke (Wrington, Inglaterra, 1632-1704), quien defendió que la mayor felicidad consiste en poseer.
Lluvia de rosas
 Programa alternativo: 1. Con claridad, defendemos que lo primero es la salud: es deber del Estado garantizarla universalmente, al igual que debe propiciar el tránsito hacia la libertad y la igualdad por la Educación. 2. El paradigma de la Economía es la sostenibilidad de la Energía. Desde el descubrimiento del fuego,  para la prosperidad,  es central la “política” energética. La clave de la explotación de sus fuentes es la sostenibilidad. 3. Las personas, de por sí esencialmente comunicativas, nos entendemos, no por  agresiva fuerza, sino por el lenguaje de la ciencia y la cultura. Sabed que para ser felices hacen falta dos o tres. 4. Las técnicas de la comunicación e información han variado. Habremos de universalizar su comprensión y uso, como antes lo hicimos con la escritura y lectura alfabética. Estaremos atentos a no generar analfabetismo informático. 5. Para alcanzar la personalidad humana no podemos definirnos solamente como animales, sino como animales políticos. Son la transparencia y la participación las propiedades de la política justa. 6. En la política geoestratégica,  que es multilateral, no hay otro modo de estar que participar desde Europa; hemos de advertir que el  problema europeo lo es  de política interior, considerando que sólo participamos en el mundo, si somos Europa. 7. Desde Europa, dado la fenomenología de la globalización, si bien el punto de apoyo del buen gobierno es la práctica local de la ciudadanía, hemos de diseñar con otros la Gobernanza mundial. Es este un programa alternativo al provincianismo y lo es ciertamente al liberalismo neocon.